
En la entrega anterior presentamos la primera parte de este artículo. A partir de ella, he recibido varias notas resaltando la gran labor de algunos de nuestros jóvenes mexicanos, particularmente en la forma en que han destacado en el extranjero.
A esta nota que presentamos aquí, decidí darle un “lugar aparte” ya que, además de que la recibí por diferentes fuentes, me parece muy interesante y resaltable el hecho de que nuestras 2 universidades insignia obtuvieran un primer lugar a nivel mundial derrotando a varias universidades top alrededor del mundo.
Por si fuera poco, el premio fue en biología sintética (*) que es un campo de la ciencia, poco conocido y difundido, lo cual todavía lo hace más relevante ya que, lamentablemente, nuestro país no destaca mucho en los estos terrenos. Esto puede cambiar, como ya vimos.
Este gran ejemplo es prueba de que tenemos talento, profesores e instalaciones para competir y ganar! Aunque claro, lo más importante es llevar esto al terreno práctico y a generar beneficios tangibles a la población.
Llamado a la acción: Sigamos compartiendo estos ejemplos con nuestros jóvenes cercanos y resaltemos las grandes cualidades de nuestras universidades públicas
(*) La Biología sintética se define como la síntesis de biomoléculas o ingeniería de sistemas biológicos con funciones nuevas que no se encuentran en la naturaleza. Se trata de una disciplina que, a diferencia de otras, no se basa en el estudio de la biología de los seres vivos, sino que posee como objetivo el diseño de sistemas biológicos que no existen en la naturaleza. La Biología Sintética busca la creación de nuevos organismos programables, es decir, la creación de microorganismos a la carta que se comporten como pequeños ordenadores.