
El pasado fin de semana tuve la oportunidad de viajar a la frontera entre Ciudad Juárez, México y El Paso, USA. Esto es, sin duda, una experiencia que deja muchas reflexiones que quiero compartir hoy con ustedes:
1. Diferentes panoramas: Puede apreciarse fácilmente la gran diferencia entre ambas ciudades, particularmente en las colonias que “colindan” con el Río Bravo. De nuestro lado de la frontera puede verse un panorama gris y sucio formado por paredes de casas y fábricas sin pintar, así como de calles y campos sin pavimentar. Del “otra lado”, es todo lo contrario, se observan colores firmes y calles pavimentadas
2. Diferentes economías: En ciudad Juárez se ve pobreza en muchos lados, autos viejos y casas humildes. En El Paso se aprecia la bonanza, los autos nuevos, las casas grandes, comercios y restaurantes llenos
3. Seguridad: Ciudad Juárez llegó a ser la ciudad más peligrosa de México y El Paso es la ciudad más segura de Estados Unidos. Por increíble que parezca, estas 2 ciudades, separadas apenas por unos metros de distancia, llegó a vivir esta gran brecha en términos de seguridad pública. Hoy, afortunadamente, Ciudad Juárez ha mejorado mucho en este aspecto, pero lamentablemente sigue lejos de los niveles alcanzados en El Paso
Ciudad Juárez está llena de Mexicanos. El Paso también.
La pobreza e inseguridad que en algún momento se ha vivido en Ciudad Juárez ha sido responsabilidad de los mexicanos sin duda.
La bonanza y prosperidad que se vive en el Paso también han sido, en su gran mayoría, gracias a los mexicanos que ahí viven, trabajan y hacen negocios.
Mi reflexión final es: Está claro que los mexicanos somos capaces de hacer grandes cosas y de construir grandes ciudades y economías. Es un tema relacionado principalmente con “querer lograr las cosas”. La lección que nos da la frontera, en este caso Juárez – El Paso, es muy contundente en ese sentido.
Por supuesto que faltan cosas, incentivos, infraestructura, educación, etcétera. Sin embargo, el tema principal es de voluntad.
En este blog y en nuestra página de Facebook, hemos visto ya muchos ejemplos de mexicanos brillantes que han logrado grandes cosas. Todos vivimos en el mismo entorno, por lo que, insisto como llamado a la acción, es cuestión de pensar y actuar en grande. Con un 5% de mexicanos que así lo hagan, nuestra nación tendrá un cambio radical y generará otro entorno y, por ende, un futuro más promisorio.