Con la repentina muerte de Juan Gabriel el pasado domingo 28 de agosto, pudimos ver y leer una gran serie de reportajes en torno a quien se convirtió, al morir, de ídolo a leyenda.
¿Es Juan Gabriel una personalidad que puede resaltarse como algo de lo mejor de nuestro país?
Después de leer sobre su biografía, testimonios, anécdotas, premios, entrevistas pero principalmente sobre su obra y legado, me parece que la respuesta es sí. Incluso el reconocimiento que le hizo la prensa extranjera lo avala como un mexicano universal.
Fue curioso ver cómo personalidades de todos los sectores buscaron y encontraron una reflexión en torno a Juanga, como cariñosamente se refería el pueblo mexicano a Alberto Aguilera, su nombre real. Acaparó portadas y encabezados de periódicos y revistas incluso del medio deportivo.
Juan Gabriel y sus canciones han sido parte de la cultura mexicana, me atrevo a decir que no hay nadie, mayor de edad, que no pueda identificar una de sus canciones al menos. Logró pues crear y conectar su música con el gusto de todo tipo de mexicanos.
Y, finalmente, no podemos dejar de lado su ejemplo de lucha y perseverancia ante una sociedad que lo atacó constantemente por su «amaneramiento», de alguien que se sobrepuso a la pobreza y al abandono de sus padres, de alguien que, como hemos resaltado constantemente en este blog, se lo propuso, se entregó a ello y superó sus más ambiciosas metas.
Gracias por tu legado Juan Gabriel, fue un placer compartir el mismo tiempo y un honor saberte orgulloso mexicano.