
Como es costumbre en este espacio, queremos resaltar todo aquello que nos identifica positivamente como mexicanos ante el mundo.
Parte de ello, sin lugar a dudas, es lo relacionado con los valores. Uno de ellos es la Amistad, valor sobre el cual hemos ya platicado en nuestro blog. Ahondemos al respecto:
LA AMISTAD. A los mexicanos nos han conocido en el mundo por el aprecio enorme que concedemos a la amistad. Ser un amigo, es a veces más importante que ser padre, hijo o hermano.
El primero y fundamental de los Valores Sociales es la Amistad. Ésta tiene dos características: primera, admite grados; y segunda, se realiza de acuerdo con las circunstancias de los amigos; es decir, que no es absoluta, y que surge y se mantiene por relaciones de familia, de vecindad, de negocios, de profesiones, de inclinaciones o gustos, etcétera. Todo esto sin que borre lo esencial: la Amistad se da y se recibe sin condiciones y crece por la mutua voluntad de los amigos para unirse en ella.
Una de las reacciones sociales que conlleva más condena y desprecio, es la que se manifiesta cuando alguien falta a sus deberes de amigo. Nada parece tan reprobable a los ojos de la comunidad, como la traición al amigo.
Por el contrario, pocas merecen tanta admiración y alabanzas como la fidelidad y hasta el sacrificio por amistad. La nobleza y grandeza moral de un hombre –o mujer, es claro— se muestra ciertamente en saber guardar y acrecentar la Amistad; y aparecerá verdaderamente excepcional cuando ofrece su amistad aún a su enemigo: «cultivo una rosa blanca –decía Martí- para el amigo que me da su mano franca; y para el cruel que me arranca el corazón con que vivo, cultivo una rosa blanca».
Y decía el mexicanísimo Alfonso Sierra Partida: «Dejo a un lado filosóficos escarceos, citas pesadas y prestada erudición, para afirmar que se magnifica un banquete cuando la amistad lo justifica. Su sencillez y cordialidad, logrará siempre entre los hombres armonía y belleza. La Amistad liquida intereses, amarguras, inútiles rencillas y deleznables afanes. La Amistad, por su ejemplar intención entre los amigos, actúa siempre con idéntica sinceridad y nobleza».
Así cantamos: “Me quito la camisa por un buen amigo”
Y también: “Amigos de otros países les ofrezco mi amistad, seremos siempre felices si tenemos hermandad”.
O esta cuarteta que es un himno a la amistad: “Con tres balazos de máuser corriste Azabache salvando mi vida: lo que tú hiciste conmigo, caballo amigo, no se me olvida”.
Vamos a terminar con esta imprescindible cita sobre el tema, de Aristóteles: «La amistad, es una especie de virtud, o por lo menos, va siempre escoltada por la virtud. Es además una de las necesidades más apremiantes de la vida; nadie aceptaría ésta sin amigos, aún cuando poseyera todos los demás bienes. Cuanto más rico es uno y más poder tiene, y más autoridad ejerce, tanto más experimenta la necesidad de tener amigos».
Pues que este grande Valor no lo perdamos nunca los Mexicanos, y lo practiquemos en todas nuestras relaciones no sólo con los seres humanos, también con los animales. Y no sólo con quienes estén cerca de nosotros, sino también ofrezcamos nuestra Amistad a quienes se encuentran lejos, o ni siquiera conozcamos,
Y levantando la mano, con una sonrisa gritamos. “¡Hasta a próxima, amigos!”.