Día Internacional de las personas con discapacidad

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El pasado 3 de diciembre se celebró el “Día Internacional de las personas con discapacidad”, el cual de acuerdo con las Declaraciones, las Convenciones y los propios organismos de las Naciones Unidas que de ello se ocupan, busca generar conciencia respecto a quienes consideramos discapacitados y después aceptar y actuar en consecuencia, es decir, que como seres humanos tienen los mismos derechos que cualquier otra persona.

La misma ONU define que “las personas con discapacidad incluyen a aquellas que tengan deficiencia físicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, puedan impedir su participación plena y efectiva en la sociedad en igualdad de condiciones que los demás”.

Entre las barreras más significativas que impiden el desarrollo de las personas con discapacidad están la incomprensión, el menosprecio, la discriminación en muchos sentidos, e incluso el rechazo de quienes se consideran a sí mismos alejados de cualquier discapacidad. Esto significa “las barreras”, “los impedimentos”, para que los discapacitados tengan en primer lugar una vida plena, y, en segundo lugar, sean personas productivas en el arte, la cultura, las ciencias, los deportes, en cualquier actividad humana de la producción, los negocios, y mucho más.

Todos conocemos las competencias deportivas “paralímpicas” en que discapacitados físicos nos dan ejemplo de disciplina, constancia y sentido de honor deportivo; y también hemos oído hablar de “discapacitados” que realizan labores importantes, y con extraordinaria eficacia, en líneas de producción industrial, e incluso que tienen sus propios negocios, como panaderías y restaurantes.

Conocemos también discapacitados mundialmente famosos por sus aportes a la Humanidad. Entre nosotros está desde luego nuestra Frida Kahlo; entre los científicos sobresale Stephen Hawking (con su enfermedad degenerativa) , cantantes como Andrea Bocelli (ciego de nacimiento), ¿Quién no ha admirado la alegría de vivir y los extraordinarios mensajes de Nick Vujicic (quien nació sin brazos ni piernas)? O en la Historia sabemos de famosos, como el extraordinario pintor Vincent Van Gogh (y sus desordenes mentales), o Ludwig Van Beethoven, cuya sordera le impidió escuchar su maravillosa Novena Sinfonía.

Sea, pues, nuestro propósito cumplir con lo que nos enseñan las religiones: con capacidades o discapacidades todos somos hijos del mismo Creador; o como nos piden las organizaciones internacionales: con capacidades o discapacidades, todos somos personas con derechos a una vida plena, productiva, provechosa para los demás, y a la felicidad.

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