Libro Infantil y Juvenil

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Una buena reflexión para estos tiempos de cuarenta:

¿Queremos hijos que además de inteligentes, sean cultos? Pongámosles libros en las manos y delante de los ojos para que se apropien de lo que contienen. Recordemos que leer tiene como significado original “recoger, juntar”, y eso, en el caso de los libros, significa hacer como propio lo que dicen, enseñan, muestran, o, en general, trasmiten. ¿Desde qué edad…? ¡Desde bebés! Hay talleres de lectura para primera infancia.

El contraste es así: hay muchas personas que son muy inteligentes, pero ni siquiera saben que lo son; hay muchas personas que son inteligentes pero que por incultas ni se les nota. En cambio, a las personas cultas se les admira, y no importa qué tan inteligentes sean. El origen del desarrollo intelectual, y de las bases culturales, ¡está en los libros que leemos desde la infancia!

Por eso el 2 de abril de cada año se ha instituido para que los adultos y las instituciones del Estado, en todo el mundo, incentivemos la práctica de la lectura en niños y jóvenes, a la vez promoviendo la educación mediante la lectura informativa, cultural, científica, histórica, y de todo. Los niños y jóvenes lectores además de aprender a escuchar y a escribir correctamente, desarrollan valores intelectuales. Estos son valores con los que, en general, se aprende a buscar y encontrar siempre la verdad, se trate de las disciplinas que se trate.

Se le ha dedicado el 2 de abril por ser la fecha del nacimiento de Hans Christian Anderen, cuentista danés que nos dejó narraciones hermosas y con profundas enseñanzas, como Almendrita, El patito feo, La Sirenita, El soldadito de plomo.

Entre los más conocidos libros para adolescentes se citan: El Principito: ¡Un relato inspirador de amor de un pequeño niño y una flor, que bien vale la pena leer! Pinocho: Un clásico de la literatura, que encierra una gran lección, de esperanza, fe y amor. Las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas: Una lectura fascinante que cautiva la imaginación de chicos y grandes. Cómo el Grinch robó la Navidad. Trata de un personaje huraño, que poco a poco se va transformando en un hombre bueno, compasivo y lleno de amor. Harry Potter y la Piedra Filosofal: Una saga literaria dedicada a los más jóvenes, que los ha cautivado, por sus fascinantes relatos llenos de magia y hechicería.

Y éstos son los autores mexicanos de libros para niños y jóvenes que, por lo menos, vale la pena conocer, así como algo de su producción literaria. Jaime Alfonso Sandoval (El club de la salamandra), Elman Treviso (Las muchas muertes de Pancho Villa), Gabriela Aguileta (El espejo en el agua, La conspiración de las tías), Carmen Villoro (La media luna), Francisco Hinojosa (La peor señora del mundo), Antonio Malpica (Siete esqueletos decapitados), Guadalupe Alemán (La domadora de miedos).

Pues sí, ¿queremos hijos inteligentes y cultos? Desde bebés hay que ponerles en las manos y delante de los ojos ¡un libro!

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