
El “Día Mundial del Hermano” se refiere a un sentido global de todos los seres humanos entre sí, sin distinciones de raza, de nacionalidad, de religión, y sin discriminación alguna. Ahora se entiende como dentro de las relaciones familiares, lo cual, siendo legítimo, queda muy reducida su aplicación, y deja fuera del original sentido a todo aquel que no sea hermano consanguíneo; es decir, al resto de la humanidad.
Este “Día” fue instituido el 5 de septiembre, en recuerdo de la muerte de Madre Teresa de Calcuta, pero en realidad no se refiere a ella personalmente, sino a la culminación de los movimientos sociales que buscaron la hermandad entre todos los seres humanos durante el pasado Siglo XX.
Hubo muchos en todo el mundo, y desde luego recordar el reconocimiento de los Derechos Humanos por las naciones miembros de la Organización de las Naciones Unidas, por cuyo reconocimiento y aplicación todavía se lucha en muchas regiones del mundo.
Sin embargo, hubo cuatro grandes movimientos que tuvieron repercusiones planetarias, y que, por lo mismo influyeron en el pensamiento y en los comportamientos de miles de millones de personas en el mundo, aunque esos movimientos hayan sido locales. Sobre todo porque además de buscar el reconocimiento de los demás como Hermanos en cuanto seres humanos, exigían también la práctica del amor entre todos, de la justicia igual para todos, y el reconocimiento de la dignidad humana en todos y cada uno de los seres humanos.
Desde luego fue el primero el encabezado por el Hindú Mohandas Karamchand, a quien sus millones de seguidores apodaron como “Mahatma Gandhi”, que en Sanscrito significa Alma Grande, y que es así como lo identificamos en todo el mundo. Para ese sentido de Hermandad Gandhi inventó la palabra satyagraha que viene a significar algo así como un “abrazo de la verdad, o en la verdad”.
Fue el siguiente el movimiento por los derechos civiles de los negros en Estados Unidos, liderado por el Reverendo Martín Luther King. El significado real era que Negros, Blancos y de cualquier color de piel, eran iguales ante la Ley y ante Dios. Fue tan importante este movimiento en los Estados Unidos, y de tanta trascendencia en el mundo, que el Reverendo Luther King fue reconocido con el Premio Nobel de la Paz 1964.
Y un gran apóstol de la igualdad de los seres humanos, entre sí, ante la Ley y ante Dios (comoquiera le llames o le rindas culto) fue el Sudafricano Nelson Rolihlahla Mandela, Premio Nobel de la Paz en 1993.
Y, desde luego, la monja Albanesa Gonxha Agnes Bojaxhiu, conocida en el mundo como Madre Teresa de Calcuta, de quien se dijo “vino al mudo un momento para enseñarnos el amor al prójimo, y se fue”. Su influencia fue muy grande por doquier, y recibió numerosos premios, que invertía en su movimiento social, como lo hizo con el Premio Nobel de la Paz que le fue concedido en 1979.
Como se advierte, en la frase “día del hermano” en este caso se refiere a una hermandad espiritual; pueden también usarse, sin implicar distinciones sino esa referencia a la espiritualidad, palabras como Hermandad o Fraternidad. Los mexicanos hemos usado, para manifestar nuestro compromiso social con los demás, palabras, y hechos, como Hermano, Amigo, Solidaridad, que implican también una relación espiritual. Pues no dejemos de hacerlo.