Día de muertos en México

Recientemente tuvimos la celebración del Día de Muertos en México y con motivo de ello hemos decidido compartir con ustedes el siguiente texto:

Ciertamente el “Día de Muertos” ha dejado de ser un día de duelo para convertirse en una fiesta. Y ha venido también a ser una de las fiestas emblemáticas de los mexicanos, tan reconocida mundialmente que la UNESCO la declaró en 2003 “patrimonio cultural de la Humanidad”. 

Desde luego es una celebración de sincretismo religioso. El culto a los muertos en las culturas mesoamericanas anteriores a la presencia europea en América era ya de una grande importancia. El “Mictlán”, “el lugar de los descarnados” tenía una enorme significación en la vida religiosa, social e incluso política. De ese lugar venían “los descarnados” a visitar a sus parientes, quienes los recibían con comidas y regalos de oro, como a invitados de grande categoría. Con la presencia del Cristianismo y el empobrecimiento de los indígenas, el oro fue sustituido por las flores de cempasúchil, que tienen un color similar.

En cuanto a la celebración cristiana tenemos estos datos. El Papa Bonifacio IV (615) tomó el templo romano llamado Panteón (que significa “todos los dioses”, evidentemente paganos) y lo consagró a “todos los santos” con conmemoración el 13 de mayo. Esta fiesta que era nada más para Roma, el Papa Gregorio IV (840) la hizo extensiva a toda la Iglesia de Occidente. Por este tiempo se agregó posterior a Todos los Santos, todos los Fieles Difuntos, y para contrarrestar en el norte de Europa la fiesta Celta de Samonios o Samhain (la fiesta de las cosechas, e inicio de la mitad oscura del año, o sea el invierno) se cambió a principios de Noviembre. Ante la buena respuesta (igualmente sincrética) de los Celtas convertidos al Cristianismo, el Papa Gregorio III (1741) la declaró fiesta mayor, lo que significaba en ese tiempo que hubiera una preparación “de vísperas”, por lo que en Irlanda a estas vísperas se les llamó “All Hallows Eve” (literalmente “todas las santas vísperas”) cuyo sonido al pronunciarse acabó por transformarse en inglés en Halloween.

El sincretismo mexicano es resultado de todo eso, la tradición cristiana más nuestras culturas originarias y, claro, el desarrollo festivo durante la segunda mitad del siglo anterior, de la actual tradición que salió de los panteones a las hogares, a las calles, a las plazas y jardines, con tanto éxito que, como decíamos, ha sido reconocida reconocida como “patrimonio intangible de la Humanidad”.

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