
Recientemente, el 30 de octubre, conmemoramos el natalicio de Francisco Ignacio Madero González en el año de 1873. Vale la pena tenerlo presente pues fue el iniciador de lo que ahora se llama “la tercera transformación” de México.
Don Francisco Madero perteneció a una familia coahuilense de grande presencia social y económica, no sólo en Coahuila, también el país, pues políticamente tenía el reconocimiento de haber sido Juarista en las épocas de la Reforma y de la Intervención Francesa, ayudando así al Triunfo de la República y del Liberalismo. Es importante tener esto presente, pues el señor Francisco Madero se opondrá a la dictadura de Porfirio Díaz precisamente, entre otras causas, por haber traicionado éste los Principios Liberales.
Para oponerse legalmente a la dictadura, fundó el Partido Nacional Antirreleccionista en 1909, y explicó las razones en su estudio sobre situación política, social y económica del país en un libro que publicó con el título de La sucesión Presidencial en 1910, que tuvo una enorme aceptación.
Fundamentalmente lo que expuso y fue aceptado por sus lectores y sus oyentes en los mítines, fue el alejamiento del porfirismo de los principios liberales, su entrega al clericalismo político, la carencia de libertad de expresión, la falta total de democracia, la dependencia de los poderes Legislativo y Judicial del dictador Díaz, la carencia de autonomía municipal, el entreguismo al capital extranjero, la explotación a los obreros
Entre otras muchas otras causas, la que más movió a casi el 90 por ciento de la población total del país, a la población indígena y a los pequeños propietarios rurales, fue el robo de sus tierras, y su situación de ser todos ellos explotados, sin educación, sin acceso a la cultura, padeciendo la injusticia y la falta total de servicios de salud.
Después de haber sido arrestado, Madero escapó de la prisión y publicó el “Plan de San Luis” el 5 de Octubre de 1910. En él desconocía a Porfirio Díaz como presidente legítimo, pues había se había reelegido mediante un enorme fraude, y lanzó las dos enormes bombas que explotarían en la Revolución de 1910: “Sufragio Efectivo. No Reelección”, y “Abusando de la Ley de Terrenos Baldíos numerosos pequeños propietarios, en su mayoría indígenas, han sido despojados de sus terrenos”
Madero ocupó la presidencia después de una segunda campaña electoral, el 6 de Noviembre de 1911. Fue asesinado, junto con el vicepresidente José María Pino Suárez, por el general Huerta y sus golpistas el 22 de Febrero de 1913. Esto desencadenó la Revolución Constitucionalista que terminó en 1917.
Si bien, nuestra democracia ha alcanzado la madurez, conocer la obra de Madero y sus repercusiones en el México moderno, siempre será importante y motivo de satisfacción al haber mexicanos que, pudiendo haberse quedado en el status quo que les daba su posición privilegiada, prefirieron levantar la voz y entregarse por sus ideales.