Definitivamente un extraño título para cualquier nota y máxime para un blog en el que buscamos privilegiar las cosas buenas y trascendentes de nuestro México. Si ustedes nos acompañan en el resto del artículo, entenderán las razones para dicho encabezado.
El pasado sábado me fui, junto con familiares y amigos, en una expedición para alcanzar la cumbre de La Malinche, o volcán Malintzin en nahúatl. Fue un recorrido espectacular, lleno de bosques y de parajes naturales que llenan los pulmones de ese oxígeno puro que generan estos bosques y el alma de parajes maravillosos.
Llegar a la cima no es fácil: la distancia, la subida y el nivel de altitud, lo hacen ser uno de los retos preferidos de quienes gustan del montañismo. La Malinche es una de la 4 cimas más altas en nuestro país y es el quinto parque con mayor extensión en la república. Es interesante ver la cantidad de personas que, en forma diaria, intentan este reto y que son un crisol de diferentes edades y nacionalidades.
Nos tocó un día con clima difícil: vientos muy fuertes, lluvia y un intenso frío hicieron que todas las expediciones decidieran abortar la misión y regresar al campamento base. Todas menos la nuestra, ya que nuestro guía, con mucha experiencia en estos temas, nos alentó a seguir adelante sabedor de que los riesgos, con buenos cuidados, podrían mitigarse.
Al llegar a la parte final, previo al ataque a la cima, nos alcanzó un Policía Federal, el cual está, junto con todo un equipo de ellos, a cargo de la seguridad de todos aquellos que visitan La Malinche. Definitivamente se trataba de un Policía muy bien preparado, conocedor del tema, amable y con un sentido de servicio pocas veces visto.
Nos recomendó no seguir hasta la cumbre por las condiciones imperantes y, en caso de hacerlo, siguiéramos ciertas indicaciones para evitar accidentes. Finalmente, al ver que estábamos decididos a lograr la cima, nos prometió esperarnos para estar al pendiente de que todos regresáramos sanos y salvos.
Todos cumplimos: nosotros alcanzamos la cima y el Policía nos esperó y escoltó hasta terreno seguro.
Regresé con el pecho lleno de orgullo y satisfacción: tenemos grandes parajes naturales en nuestro país por un lado y, por otro, servidores públicos que aún conservan ese enorme sentido de responsabilidad y servicio que, si al menos una quinta parte tuviera, tendríamos uno de los mejores sistemas de servicio público del mundo.
Llamado a la acción:
Visiten La Malinche y disfruten de su majestuosidad, sus hermosos parajes y, si se animan y preparan, de pararse en la cima y disfrutar de ese maravilloso sentido de logro que sea crea al estar en ese lugar.
Por otro lado, aprendamos de este Policía Federal y seamos, cada uno en su campo, proactivos, serviciales y generosos.
Fernando López G.
(Foto: La Malinche)

Así es un excelente policía es el señor «Bernardo» ! El cual con 20 años de experiencia en la Malinche, orgullosamente me dijo » estoy para cuidar a todo turista, a la fauna y flora de la Malinche, en mi Tlaxcala» Gracias al Señor Bernardo por su cuidado , atención y prevensión además de permitirnos ser los únicos en llegar a la cima ese día! Gracias Fernando por compartir algo tan ejemplar en nuestro país.
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Gracias por tu comentario querida Paty!
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